Formación - Presentación

 

 

Presentación

 

 

    Uno de los requerimientos más constantes de los camaradas que han acompañado al EEC desde sus inicios ha sido la puesta en marcha de algún tipo de programa de formación. Ese requerimiento no era menor por parte de compañeros y compañeras que han militado largos años en el PCE, lo que pone de manifiesto el escaso interés prestado por la dirección de los partidos comunistas de las últimas décadas por la formación de los militantes. En contrapartida, ese deseo de adquirir conocimientos con los que fundamentar una lucha basada mayormente en la práctica y en la intuición, conocimientos con los que explicar la realidad y no solo describirla, dice mucho a favor de la calidad personal y militante de los comunistas.

    Pero hacer pública una propuesta de formación concreta no deja de representar una forma de posicionamiento político -tanto como decidir no hacerlo-. Asumir esto con honestidad hace necesario aclarar desde qué criterios se ha elaborado la modesta propuesta que aquí presentamos.

    Podría pensarse que la mera selección de los temas que componen la sección central ofrece una pista concluyente al respecto, pero adelantamos que no lo creemos así. El Capital, la teoría del valor-trabajo, la concepción marxista del Estado, el materialismo y la dialéctica representan, sin duda, lo más nombrado -que no tiene porqué ser lo más conocido- del legado de Marx. Sin embargo, nada más lejos de nuestra intención que hacer un muestrario de venerables piezas de museo o de objetos de culto.

    Si defendemos la importancia de estudiar El Capital y de la centralidad de comprender la ley del valor que en él se expone no es por un afán histórico o teórico. Marx explicó hace 150 años en su libro más conocido las leyes que rigen el funcionamiento del sistema de producción capitalista. Desde entonces ha evolucionado la tecnología, y con ella las capacidades productivas y comunicacionales; el capitalismo se ha extendido tanto en dispersión geográfica como en el número de sectores que controla; los conflictos capital-trabajo y entre los propios capitalistas han reconfigurado varias veces los modos de vida de clases y naciones. Sin embargo, esta evolución no contradice en absoluto, sino que está a la vez explicada y regulada por esas mismas leyes que se expusieron hace siglo y medio.

    El Capital no es un libro para que los intelectuales citen frases de memoria ni para que jueguen a su antojo con significados ocultos que solo ellos encuentran. Es un libro práctico, escrito para los trabajadores y para ser usado en la lucha diaria. Es un libro complejo, como lo es la realidad, pero que dota al lector que se atreve con él de las herramientas básicas para comprender esa realidad que tan distinta parece desde los tiempos del autor hasta nuestro días. Y es un libro honesto, escrito por un autor que detestaba los utopismos, que analiza la realidad científicamente, y que expone claramente hasta dónde se puede llegar dentro del capitalismo y en qué momento no nos queda otra opción que superarlo. Es por ello que molesta tanto a los que viven de prometer parches que pretenden compatibilizar el capitalismo con el bienestar general.

    Y es que donde más se nota la edad del texto es en la cantidad de años que ha habido para manipularlo. Si ya en vida del autor, éste tuvo tiempo de rechazar gran parte de lo que se decía en su nombre con la famosa frase de “yo no soy marxista”, la situación se ha vuelto asfixiante con el paso de las décadas. Es muy habitual comenzar declarando admiración o respeto por la obra de Marx para, acto seguido, argumentar que corresponde a un periodo histórico superado o proponer su hibridación imposible con cualquier derivación de la economía oficial tildada de “progresista”. Tanto la ley del valor como el método dialéctico son el blanco buscado con más ahínco por esos quintacolumnistas del marxismo, pues, ya vengan de los partidos socialistas, de los partidos comunistas de las últimas décadas o de los movimientos sociales pijo-progres, su obsesión es eliminar de raíz los elementos que dictan el antagonismo intrínseco entre el capital y el trabajo.

    De ahí la importancia de partir de los autores que, desde el conocimiento y el respeto al marxismo, aclaran y enriquecen -incluso desde una actitud crítica-, frente a los que confunden y tergiversan. En el caso de ser autores que ayudan a aclarar los textos originales, es necesario que sean autores que identifiquen y no reinterpreten las ideas clave de Marx. Capítulo aparte forman los autores y autoras que se apoyan en el marxismo para analizar la realidad actual, o que parten de Marx para avanzar en aspectos que éste no abordó en profundidad en vida. La labor de estos autores es fundamental, pues -como trabajadores ante los medios de producción- dan vida a las herramientas creadas por Marx para reproducir un marxismo vivo y ampliado. Pero si la posibilidad de desarrollar un debate libre y rico es condición indispensable para lograr este objetivo, es igual de indispensable el poder identificar lo que ya no es marxismo. Como dijo Martínez Marzoa “el conjunto de las lecturas posibles puede ser infinito, pero es todo lo contrario de indeterminado”. Así, como indicábamos antes, es imposible un marxismo al que se haya despojado de la ley del valor o de la dialéctica.

    Otro aspecto importante es que, tanto en la selección de la linea de nuestra preparación teórica como en las luchas que decidimos seguir, es vital el identificar correctamente el carácter de clase de los que abanderan la propuesta, no en vano Marx advirtió repetidamente contra la participación en luchas ajenas. Para ello no basta con ver que se han implicado más trabajadores, por muchos que sean, pues el arrastrar a los trabajadores en contra de sus intereses objetivos es una necesidad básica de cualquier movimiento burgués que busque un hueco en el capitalismo (ya tendrán tiempo de traicionarles después). Lo verdaderamente importante es analizar qué clase lidera la propuesta y el programa político de ésta, que siempre responderá a sus intereses. Afortunadamente, la base de conocimientos y de sentido crítico de que nos dota la formación marxista nos ayuda a identificar estas situaciones.

    Antes de terminar, y en relación al párrafo anterior, es necesario subrayar una vez más el carácter no idealista o utópico del programa planteado, pues estos planteamientos manipuladores representan hoy día la base de las maniobras de desarticulación de los intereses de clase. Vamos a aprender las reglas básicas que mueven al sistema capitalista. Veremos que, dentro de él, tenemos un margen para pelear por mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, un margen que hay que apurar. Pero también veremos desde el principio que hay un punto del que no se puede pasar sin romper esas reglas, y el sistema se revolverá con toda su violencia para evitar que eso ocurra. Ese es el paso que hay que prepararse para dar. Para suprimir esa certeza fue que dejaron de lado hace décadas la formación marxista y la sustituyeron por todas las falsas promesas de lucha parlamentaria, de keynesianismo, de ciudadanismo, de unidad de intereses, de los noventa y nueve por ciento, de la transversalidad, del bien común, de los cuidados o de cualquier variante de pensamiento débil que decida promover el capitalismo.

¿Cómo se ha elaborado la propuesta?

    La sección de formación incluye tres zonas diferenciadas. Ahora sí hemos expuesto los criterios por los que a la primera de ellas le hemos dado por título “Cuestiones básicas sobre el marxismo” y por los que incluye los temas: “El capital y la ley del valor”, “Materialismo y dialéctica” y “Teoría del Estado en el marxismo”.

    La segunda zona constará de monografías sobre temas más concretos, ya sean de profundización en algún concepto o de información sobre algún tema de interés o de actualidad. Por último, la tercera zona consistirá en una recopilación de enlaces a los sitios web de autores o publicaciones que acostumbren a publicar textos con el espíritu de aportación al marxismo ya planteado. Habremos logrado nuestro objetivo si conseguimos transmitir que estas dos últimas zonas están en diálogo con la primera, que es donde se encuentran los ejes centrales de estudio.

    Como es lógico, el contenido de la sección debe partir de las lecturas previas de los que han trabajado en ella, pero no se trata en absoluto de una recopilación de libros favoritos o famosos. Para cada uno de los temas básicos y monografías se ofrecen, según el caso, hasta tres grupos de herramientas diferenciados.

    Por un lado, una lista -reducida- de textos básicos para centrar el tema en cuestión. Los textos han sido utilizados tanto en grupos de trabajo periódico como en actos de orientación puntuales para comprobar como “funcionan” en sesiones de formación prácticas.

    En segundo lugar, hemos intentado aportar -cuando ha sido posible- material audiovisual (vídeos y audios de Internet), el cual pensamos que puede servir para introducir el tema en cuestión de una forma más ligera que el enfrentarse con un libro a solas. En cualquier caso, es importante aclarar que no entendemos los libros básicos ni los posibles vídeos como un recetario al estilo de “aprenda el comunismo en 48 horas”, sino como un punto de partida inicial con el que captar los conceptos fundamentales y obtener la lista de referencias con la que seguir avanzando.

    En ese sentido, el tercer bloque aportado a cada tema es una relación más amplia de textos que profundizan en esa materia. Esperamos que nadie se agobie al ver una larga lista de libros, pues no es la intención que nadie se los lea todos, sino aportar más referencias a aquellos que estén interesados en saber más.

¿Cómo se puede utilizar?

    Por regla general la manera más recomendable de abordar un proceso de formación en el marxismo es trabajar en grupo, a la manera de los clásicos grupos de lectura de El Capital. Son varias las ventajas: se crea un compromiso con el grupo para avanzar en la tarea, permite repartir el trabajo de preparación de los temas y, quizás lo más importante, el intercambio de ideas permite desatascar más fácilmente los temas que se atragantan.

    Pero sabemos que no todo el mundo dispone de camaradas, tiempo u oportunidad para trabajar así. Por eso se han buscado unos pocos textos de introducción para cada tema y unos vídeos de ayuda con los que aclarar conceptos. Si te enganchas, puedes recurrir a la lista ampliada para ir más allá.

    Tanto en un caso como en otro, la lista de páginas web de autores y sitios marxistas te puede servir para encontrar ayuda extra en muchos temas concretos o para ver los temas que estás aprendiendo utilizados en el análisis de la actualidad.

    Desde el EEC no tenemos la disponibilidad que quisiéramos para comprometernos a dar un soporte personalizado, pero si quieres hacernos una consulta general, contarnos cómo os habéis organizado o proponer una idea que ayude en la formación, puedes contactar con nosotros en el correo del Espacio (encuentrocomunista@yahoo.es), indicando en el asunto que es un correo para formación.

Espacio de Encuentro Comunista.